LA FIRMA
El despacho ALMAZOR-ESPUNY Abogados S.C.P., fue creado en el año 1952. Fueron sus socios fundadores D. Tomas Espuny Gomez y D. Alberto Almazor Nogueras. El primero procedía de la judicatura. En particular, era Magistrado de la Audiencia de Pontevedra, tras haber desempeñado el cargo de Juez Decano de los Juzgados de 1ª Instancia de Barcelona. Ha mantenido siempre un carácter familiar, y así, a día de hoy, colaboran en el despacho socios fundadores e hijos y nietos de éstos.
Desde su creación, el despacho ha tratado de facilitar servicios jurídicos personalizados a un nivel próximo, ágil y preciso, y especialmente a la pequeña y mediana empresa, la empresa familiar y al individuo particular. Inicialmente focalizado en el derecho privado y mercantil, se ha ido ampliando su ámbito conforme a las necesidades del cliente en el entorno actual. De este modo, hoy abarcamos múltiples ramas del derecho, contando con expertos en derecho civil, civil catalán, mercantil, inmobiliario, administrativo, derecho de familia, penal, laboral, propiedad intelectual, concursal, arbitraje nacional e internacional, y fiscal. Y contamos también entre nuestro equipo con economistas y fiscalistas, que contribuyen a alcanzar la solución que precisa el cliente en cada momento.
Las instalaciones han seguido un prudente pero constante proceso de ampliación y modernización. Así, tras la primera ubicación fue un piso en la Calle Muntaner, 4, de Barcelona, y tras pasar por el número 5 de la Rambla Cataluña, desde el año 1973 se halla situado en el segundo piso de la Vía Augusta, número 158 de la capital catalana. En el año 2001 se acometieron unas importantes obras de ampliación y reforma que dotaron a las instalaciones de todos los medios materiales, especialmente de comunicación e informáticos, esenciales a día de hoy, pero preservando siempre espacios de comunicación individualizada y próxima con los clientes. Mantenemos una constante inquietud para adaptarnos a las necesidades del cliente, tanto en cuanto a las disciplinas que pueda precisar, como en los medios para satisfacerlas.
Con ello, combinamos el trato directo, próximo y personalizado del despacho tradicional, junto a la especialización, y agilidad de las grandes firmas. Ello conlleva que mantengamos muchos clientes de nuestros inicios.
Es nuestro deseo establecer relaciones duraderas con nuestros clientes, colaborando con ellos en su desarrollo empresarial y personal. Contribuyendo a un crecimiento seguro y prudente, y asistiéndoles para superar periodos de crisis.